Un acabado cepillado es un tipo de tratamiento de superficie comúnmente utilizado en las luminarias. Consiste en crear una serie de líneas o ranuras finas y paralelas en la superficie del metal utilizando un material o herramienta abrasiva. Este proceso da al metal un acabado texturizado y mate que difunde la luz y reduce el deslumbramiento.
Los acabados cepillados se pueden aplicar a una amplia gama de luminarias de metal, incluyendo latón, acero inoxidable y aluminio. Se utilizan a menudo en esquemas de diseño interior contemporáneos y modernos, ya que añaden una textura sutil y un interés visual sin ser demasiado llamativos u ornamentados.
Los acabados cepillados se pueden combinar con otros materiales, como vidrio o tela, para crear luminarias únicas y llamativas. También son relativamente fáciles de limpiar y mantener, ya que la textura ayuda a ocultar las huellas dactilares y otras manchas.